miércoles, 13 de abril de 2016

Preguntas impresionantes



CUIDE SU PRESIÓN
 
 
El pasado 13 de agosto de 2015, en declaraciones publicadas por “ElIntransigente.com”, leíamos esto:
 

El reconocido periodista Hugo Alconada Mon, que investiga casos de corrupción, aseguró que la culpa de que los gobernantes roben los recursos del Estado, es de la población. “La sociedad es totalmente responsable de todo esto. La única solución es si la sociedad argentina mete presión”, manifestó Alconada.
“Si la sociedad no reclama ¿por qué van a modificar algo? Si el sistema ya viene debilitado, si los organismos de control ya vienen debilitados y la sociedad no reclama ¿por qué el próximo presidente va a cambiar algo?”, cuestionó el periodista.

 
Hasta aquí la cita del autor de “La Piñata”. Nuestro querido Testigo de Cargo tendría material para dos ediciones de “Cabildo”.
 
Para el plumón de “La Nación” diario, el robo por parte de los gobernantes es culpa de la población, por una supuesta omisión de “meter presión”. Si nos hubiera dicho que la culpa deviene de que tales gobernantes están en su cargo gracias a que la gente los ha elegido, quizás podría tener más entidad la acusación. Pero el ciudadano, desprovisto de lucidez por una educación embrutecedora que lo lleva a convencerse de que lo mejor que puede hacer es meter unos papelitos en una urna, poca posibilidad tiene de optar por mejores miras. Y agradezcamos que no opte aún por Altamira.
 
No faltará por ahí quien sostenga que debiera elegir el mal menor, sea en tonalidades amarillo desprecio o naranja fanta. Nuestras nadas poco difieren, decía Borges en el prólogo de sus “Poesías completas”…
 
Aceptada la teoría de que el gobernante no roba sólo si la sociedad “mete presión” para impedirle meter la mano en la lata, podríamos imaginar a un cirujano que sólo operase bien si estuviera bajo la presión de una manifestación de pacientes instándolo a no perforar el sacro en vano, so pena de perder él su pelvis. O a un maestro que enseñara que el conjunto formado por los números primos es infinito, únicamente por presión de su numerosa parentela. Los deberes de estado no deberían ser cumplimentados a consecuencia de la presión popular.
 
La pregunta del periodista: “Si la sociedad no reclama, ¿por qué van a modificar algo?” puede parecer inocente. Pero tal vez sea el brutal reconocimiento de que si los presidentes que supimos conseguir –menos valiosos que los laureles, claro está– fueron ladrones, la sociedad silenciosa sólo podría aspirar a encumbrar más ladrones. No se preguntó por pundonor presidencial alguno, o por una moral acrisolada que les impida desvalijar a la Patria. Da por sentada la inexistencia de esas entidades, tan fantásticas como el Pombero o la Mulánima. Leyendas urbanas de un presidente honrado, ni en los más imaginativos cuentos de Horacio Quiroga hemos entrevisto.
 
Y una inquietante pregunta surgirá por sí sola. Si la “única solución” deviene de si “la sociedad argentina mete presión”, de si debe presionar para salvar un sistema que está podrido y engendra y eleva podredumbre, ¿eso no significa que el sistema, por sí solo, sin que lo sostenga la presión popular, se caería? Si en cada presidencia vamos a necesitar la presión popular –hipertensión restituyente, en este caso– para que las cosas funcionen, es que el sistema no es duradero, ni sano, ni válido. Ningún país puede funcionar con respirador artificial, a no ser que esté en coma profundo y se espere el final. Por más presión que se imponga, ante un sistema que “ya viene debilitado”, cuyos “organismos de control ya vienen debilitados”, el diagnóstico parece irreversible.
 
Patria sí, partidos no, era el lema del Movimiento Nacionalista de Restauración. No estábamos descaminados.
 
Álvaro Manuel Varela
 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El peronismo, desde 1945 trabajó mucho y logro que nos transformaramos en Africa Blanca ; el periodismo lleva el estandarte con "periodistas" semi analfabetos, mercenarios y basicamente incultos. La mentalidad del argentino medio es una mezcla de criminalidad y bestialidad y por supuesto, el mundo no esta mucho mejor. No hay cultura del trabajo y no hay jerarquías que es otro de los logros de la "democracia" que es el ariete del Demonio.
Paco Lalanda

Constantino M. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...


¿Y qué pasó con el Movimiento Nacionalista de RESTAURACIÓN? ¿Desapareció? Porque Pamplillón y Asseff tienen más gente...ni qué hablar de Biondini.